Retrato metafísico

noviembre 14, 2010

Vuelve la navidad, y como cada año ando preparando el calendario para la Residencia de Ancianos del Padre Gomes. La gente, que le gusta ver cosas donde no las hay,  siempre dice que si el retrato revela el interior de las personas, la personalidad oculta, el yo interior, y demás monsergas de esas. Yo, si una cosa soy, es fatuo y superficial, y tanta profundidad y tanta metafísica se me atraganta. La verdad, con que metas una iluminación resultona y el sujeto se ponga serio, ya parecerá que habéis hecho algo profundo. Nivel 8 por lo menos.

Por si alguien lo pregunta: un Nikon SB28 con sombrilla y un Nikon SB25 con dos cartoncitos atados con una goma para la espalda.

Gràcies Oriol!


Fotos de mi vecina la mosquita muerta

septiembre 22, 2010

Aquí va la entrada-trampa que me sugerían en un post anterior. He aprovechado que la mosca continúa en el cristal para repetir foto, esta vez con el móvil en modo macro. Eso sí, sólo tiene dos posibilidades: con flash y sin flash

Ahora, a esperar a ver si la cosa funciona tal como se espera y pican unos cuantos incautos.


Otro cadáver en casa

septiembre 17, 2010

Ya he comentado alguna que otra vez mi afición a fotografiar cadáveres. No se mueven, no incordian, no se quejan. Esta mañana he encontrado una mosca muerta en el cristal de la ventana. Una cosa rara: intacta y pegada al cristal, pero muerta.  En todo caso, ideal para montar con tranquilidad todo el tinglado

Como óptica he usado un engendro al que le tengo especial cariño: un objetivo 55 Micro-Nikkor del año de la polka montado al revés  para convertirlo en un macro superpepino. Me hubiera gustado usar el macro del teléfono, pero no tenía manera de sincronizar los flashes de sin hacer inventos demasiado raros.

La mosca estaba junto a una especie de salpicadura extraña. No tengo ni idea de qué pudiera ser, pero es de lo más resultón;


Vuelta al cole

agosto 23, 2010

El regreso a casa después de un viaje (o varios) siempre implica coger el destornillador y arreglar todo lo que se ha roto en tu ausencia. Esta vez le tocó al extractor de la cocina, que hacía un ruido en plan Poltergeist. El culpable, el pájaro de la foto, que se comió de golpe 14 años de grasa acumulada.

Nos pasamos mucho rato discutiendo si murió de hambre o de colesterol.


Ya está aquí el mosquito tigre

junio 22, 2010

Ayer maté esta cosa en la terraza de casa y se fue de cabeza al escáner. No hagais mucho caso del lío de las patas.  Mis modales con los mosquitos pueden ser un tanto violentos. Me caen mal.

ACTUALIZACIÓN: me dice una experta que de tigre nada. En fín, luce vistoso de todos modos.


20 de Diciembre, día del escepticismo

diciembre 21, 2009

Ya sé que voy con un día de retraso, pero no quería dejar pasar la ocasión de adherirme al Proyecto Sandía.

Para ello, nada mejor que un par de fotos para poner a prueba la credulidad del personal. Dos perlas del escaparate de una casa de empeños en El Paso, Texas. El interior era todavía más surrealista y truculento, si cabe.

En estos tiempos de zozobra y calamidades, la pachorra y el optimismo del propietario del garito son dignos de admiración. Realmente cree que habrá algún perturbado capaz de pagar 9.500 dólares por una especie de morcilla de Burgos caducada?. En fin, yo me creí lo que me prometió el comercial de telefónica, o sea que no sé porqué hablo tanto.


Otro cadáver congelado (naturaleza muerta)

diciembre 19, 2009

Hace poco publiqué las fotos del cadáver en la nieve y hubo quien preguntó si el muerto  era de verdad.  Hay mucho morboso suelto, aunque la verdad es que ya me hubiera gustado. El de la sábana no paró de quejarse del frío, y en cambio trabajar con cadáveres auténticos es lo más cómodo que existe. No dan guerra, no se mueven, no se quejan. Lo único malo es el rigor mortis, pero ya se sabe, nadie es perfecto. En esta ocasión tenía que ilustrar la portada de un libro de terror sobre virus mutantes y pandemias planetarias y esas cosas. El cliente quería ver el detalle de la mano de un cadáver.

Por una de esas casualidades tenía acceso a la sala de autopsias de una facultad de medicina, de modo que sólo tuve que elegir la mano en cuestión. Tienen todas las piezas por separado, en cubos de plástico, todo perfectamente organizado, de modo que a las once ya habíamos acabado y hasta pudimos ir juntos a almorzar. Lo que se dice un trabajo fácil.

Pero dura poco la alegría en casa del pobre. A mi cliente le pareció que la foto era demasiado bestia y le iba a espantar la clientela. Opino diferente, pero donde hay patrón no manda marinero, de modo que tuvimos que cambiar de idea. Siempre tengo alguna otra propuesta por si acaso, pero en este caso no se la llegué a enseñar.

Yo pensaba que me podían tumbar la foto por demasiado suave, de modo que la opción B era un poco más gore. Algo me dice que tampoco le hubiera gustado.