Llevamos siglos de Photoshop

enero 20, 2011

En su ponencia del sábado, Albert Buendía dijo un montón de cosas interesantes en los 20 minutos de que dispuso. Pero nuestra existencia es breve, y está llena de ruido y furia, de modo que me centraré solamente en una frase que me parece clarividente: “Los pintores nos llevan muchos años de ventaja”. La gente que cree que el Photoshop es un invento moderno deberían reflexionar un momento. Cuando Velázquez pinta a Felipe IV  está haciendo algo que hacemos nosotros a menudo, pero con pinceles y para clientes VIP. Esa es la única diferencia. El cliente ha de quedar contento igual, seguramente le metían prisas igual, lo que seguro que no le decían era aquello de: “sácame guapo” . Examinemos el retrato con atención.

Lo que se dice favorecido, no está. El pintor tiene en sus manos la posibilidad de pintarlo de manera que parezca menos memo, pero no lo hace. Porqué? Misterio. Otro ejemplo del mismo pintor, el retrato de Inocencio X

No es por faltar, posiblemente fuera una bellísima persona y el retrato no le haga justicia. Pero si era la mitad de hideputa de lo que aparenta, hay que tenerlos cuadrados para entregarle el trabajo y encima, pretender cobrar. Observemos ahora este retrato del Cardenal Tavera, de El Greco.

Te imaginas la cara del cliente cuando le enseñas eso? En este caso no hubo problema, porque el susodicho ya estaba muerto cuando se hizo el cuadro. Tal vez tuviera esa jeta cuando aún vivía, tal vez El Greco tuviera cuentas pendientes con el individuo, no lo sabemos. En todo caso, no es la foto que pondrías en tu perfil del facebook.

Hemos de recordar de nuevo que el pintor tiene en sus manos la posibilidad de falsear y dulcificar el retrato tanto como quiera. Sin embargo, cada retrato es una radiografía despiadada que no nos ahorra un detalle por sórdido que sea. No habíamos quedado en que  la fotografía tenía el monopolio de la realidad? Cabe destacar también la valentía del interfecto que acepta sin rechistar una imagen que lo hace aparecer como un idiota o un cabronazo integral. Pudiera ser que los poderosos en esos tiempos tuviera menos manias que los de ahora, pero por lo que yo sé, este tipo de personal no se ha distinguido nunca por su tolerancia y espíritu deportivo. Qué sucede hoy día? Están los mandamases por la labor de pasar a la posteridad con cara de haber desayunado bebés crudos? Me temo que no. Hoy día resulta impensable un retrato como los anteriores, que enseñe tan a las claras lo imbécil o lo mala persona que eres.  No tiene nada que ver con que exista o no Photoshop. La cuestión es otra.  Qué hemos hecho mal? Tenían antaño los pintores una autoridad que los fotógrafos no tendremos jamás? O es que nos estamos volviendo todos más gilipollas cada día que pasa?

La respuesta, en el próximo post, que esto va para largo.

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No he podido resistirme

diciembre 30, 2010

El amigo Francesc Vera me ha dado la pista de ACQUINE, una web que puntúa las fotos de manera más precisa que la maquinita del post anterior. Recórcholis! He dejado a un lado el cierre de la contabilidad del año para ver someter a su criterio un par de retratos del calendario de la Residencia de Ancianos del Padre Gomes.

Notable bajo. Un poco decepcionante, esperaba más. De todos modos, esta foto no es más que una mala copia, de modo que vamos a los orígenes. Consultemos de nuevo al oráculo:

Zas en toda la boca! El tan cacareado Piero della Francesca saca una nota digna de un pastillero de los que salen en Callejeros! Vamos a ver si acertamos con los gustos de la maquinita. Seguimos con otra foto del calendario:

Toma ya! Un sobresaliente como la copa de un pino! De todos modos, como no me fío, voy a hacer una última prueba. Le meteremos la foto que lo está petando en todos los powerpoints del momento

Un suspenso? Qué clase de burla es esta? Definitivamente el invento es un truño. Se les ve el plumero. Mucho sistema de zonas, mucho retrato introspectivo, mucho artista de medio pelo con pretensiones. Algún día hablaremos de las normas para hacer una foto que no guste a nadie pero que te catapulte al estrellato y a la élite artística mundial. Hoy no, que casi es fin de año y este post ha sido un arrebato.

Los editores gráficos pueden seguir respirando tranquilos. Feliz año!


Apadrina a un fotógrafo

diciembre 23, 2010

Vivimos momentos de zozobra e incertidumbre. Como dicen los pedantes, nada es permanente, salvo el cambio. Si hasta la Santa Iglesia,  con 2000 años de experiencia, está en horas bajas, qué podemos esperar los humildes fotógrafos de a pie? Precisamente los Legionarios de Cristo han iniciado una campaña que nos puede servir de modelo.  Tal vez haya quien no lo recuerde, pero ya hablamos en su momento de las especies en peligro de extinción. Estamos en Navidad, hay que ser buena persona.

Foto: Ulik-Creative Commons


Cómo saber hasta dónde debes humillarte

diciembre 9, 2010

Esta es la gran incógnita que debe resolver todo fotógrafo. No es una cuestión menor, porque de dónde pongas el listón va a depender tu cotización en el mercado y por tanto, tu posición en la cadena alimenticia.  No hay consejos mágicos para esto. La única regla es cobrar tan caro como puedas por tus servicios, que ya se encargará el mercado de ponerte en tu sitio. Esta regla es universal, y la aplica todo el mundo sin excepción, desde Emilio Botín a las prostitutas de rotonda. Alguien podrá objetar que a ciertos personajes (llámense Botín, Alierta, o Soprano)  el mercado les trae al fresco porque se rigen por otras reglas. Cierto, por eso nos vamos a limitar a nuestro pequeño y modesto mundo de  humildes fotógrafos.

Nos han comido el coco con lo de la autoestima, y para ciertas cosas la dignidad conviene dejarla en casa. Por eso cuando el cliente te dice que ha usado tu presupuesto para su higiene íntima y que lo que hay es lo que hay, te quedas un poco sin saber qué cara poner. Es evidente que quieres aceptar el trabajo, y también es evidente que el cliente no te va a pagar más, de modo que tienes varias opciones, todas malas:

  • Arrastrarte de manera inmunda y aceptar sin rechistar. Ten por seguro que vas a tener problemas sin cuento, y que el próximo trabajo lo vas a hacer por la mitad de éste.
  • Improvisar una excusa rocambolesca que justifique que aceptes hacer el trabajo por la cuarta parte de lo que pedías, que ya era justito. Nadie se lo va a creer, pero tu cliente pasará un buen rato contigo, y eso siempre se agradece. En el próximo trabajo se aplica lo mismo que en el punto anterior
  • Decirle que por ese precio no le puedes hacer el trabajo. Si le interesas en serio te considerará un profesional, ganarás su estima y admiración, en adelante vuestra relación será larga y fructífera y pagará gustoso y satisfecho lo que le pidas. A veces alguiien se descuelga con una historia de este tipo. No los creais. Eso le ha sucedido en sueños, pero a cierta edad la frontera entre el sueño y la realidad se vuelve confusa. Volviendo al mundo real, pederás un cliente, pero que ya estaba maleado. Que se lo quede otro. El tiempo que te va a dejar libre lo puedes dedicar a buscar otro cliente, o a escribir un blog o a cortarte las uñas de los pies.

Reconozco que he aplicado el método 3 en algunas ocasiones. Hace poco me llamaron de una revista mexicana para encargarme unos retratos. La tarifa era de chiste. Consciente de que el nivel de vida es diferente (aunque no tanto) escribí un correo de la manera más cortés  y educada posible proponiendo un acuerdo de aquellos de “ni pa ti ni pa mi” . Ni siquiera recibí respuesta. Esta es la prueba infalible de que has hecho bien. Trabajar con gente zafia y sin educación siempre es desagradable, y es seguro que te van a crear problemas. Además, las cantidades son tan irrisorias que te sale barato el arrebato de orgullo. Más te gastarías en el psicoanalista, y ni siquiera está demostrado que funcione


La maleta fotográfica y las Leyes de Newton

noviembre 6, 2010

Cuando te haces fotógrafo firmas un contrato de por vida con la maleta. Vas a pasar con ella muchas horas, o sea que más vale que os lleveis bien Cuando Dios hizo el mundo, se aseguró de que todo el mundo quedase puteado a conciencia. Eso fue en el 4004 antes de Cristo, un 22 de octubre por la tarde, de modo que aún no había fotógrafos y pudimos pasar desapercibidos. 6000 años después, un pelota de su oficina le avisó de que había unos tipos que se la pasaban en grande con el cuento de las fotos, ganando dinero a espuertas y fornicando a destajo. Entonces Dios inventó la maleta para recordarnos que somos polvo y al polvo hemos de volver.  Yo compré una Rowi a finales de los 80 hace mucho tiempo, que fue la mejor maleta jamás inventada por el hombre. Grande, cómoda, a prueba de bomba. La paseé durante casi 20 años por todos los sitios imaginables, le pasó de todo, incluso una vez se meó un perro dentro, en fín recuerdos entrañables todos.

Para la foto de paisaje tenía una LowePro primitiva, pero resultona. Podía llevar la CamboWide y la Hasselblad con todos los avíos. Eso fue antes de que un amigo formulara su tesis: “si hay que alejarse del coche, la foto no vale la pena”.

Pero llega un día en que toda relación tiene que acabar. Los clientes empezaban a mirar con cierto asco aquella cosa informe de color indefinido y olor indefinible. Las cremalleras rotas, los cantos mordidos, la correa a pedazos… todo indicaba que le había llegado el retiro. Por otro lado, llevar 14 Kg de peso con un solo hombro me estaba dejando como una alcayata. Pensé en ponerme una PowerBalance, pero el color no hacía juego, de modo que cedí la maleta a la ciencia, a un laboratorio de microbiología para que los becarios hicieran prácticas, y me decidí a buscar algo más moderno, más ergonómico, que dicen ahora. La elegida fue una Lowe Pro más moderna:

En cuanto la llené y me la eché a la espalda quedó claro que la cosa no iba a funcionar. Para reportaje quedaba claro que no servía, a menos que tuvieras brazos en la espalda, y una vez llena tenía la consistencia y densidad de una estrella de neutrones.

El hueco que dejaba la Rowi iba a necesitar de dos maletas para llenarse. Me decidí por una LowePro sling Shot 350

Lo primero que hice fue cortarle varias docenas de tiras y enganches que tenía por todos lados. Teóricamente pesa menos y se puede llevar el equipo básico bastante bien

A pesar de tanta ergonomía y tanto rollo, no me acabo de sentir cómodo. Se me clavan las tiras, se me corta el riego sanguíneo en las extremidades y el cerebro y se me obstruye la válvula pilórica. Una razón podría ser la Ley de la Gravitación Universal de Newton, que establece que la fuerza que ejerce una partícula puntual con masa m1 sobre otra con masa m2 es directamente proporcional al producto de las masas, e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa. Expresado en cristiano: que en cuanto la llenas pesa como un muerto. Otra razón podría ser que a estas alturas ya me toca francamente las narices lo de la maletita, por muy ergonómica y muy Goretex que sea. Tras muchos años de estudio, mi conclusión es clara: La maleta que menos pesa es la que lleva otro. A partir de cierta edad,no es digno ni saludable eso de ir cargado como un mulo; por consiguiente, he decidido declararme “fotógrafo ni-ni” O sea, que ni puedo ni quiero llevar más la jodida maleta. A ver si en la Generalitat se dan por aludidos me envían a un inútil de esos para cargar con el equipo. Ya que lo voy a pagar, al menos que sirvan para algo.

Si cuela, cuela. Cosas más raras se han visto.


El empacho digital again

octubre 5, 2010

Puede una cámara condicionar la manera en que tomamos fotos?. Hace muchos  años me gasté lo que no está escrito en la mejor máquina que jamás he tenido, una Cambo Wide con chasis Horseman de 6×12. Una verdadera maravilla. Como dicen los pardillos “hacía unas fotos estupendas”

Como toda historia de amor, esta también tuvo su final. Con la llegada del digital la Cambo se retiró discretamente a un armario, junto con las Hasselblad.  Por aquel entonces yo ya tenía un contrato con una agencia de stock llamada Panoramic Images y todo iba como la seda. No hay problema, pensé. El digital ofrece un sinfín de recursos impensables hasta el momento. Stitching, HDR, Photoshop…  Quién quiere seguir con el rollo de los carretes, la incertidumbre y la mugre analógica? Un amor se va y otro lo sustituye. Todo perfecto.

Perfecto hasta que detecto en mi editor cierta desidia, cierta falta de entusiasmo. Ya no es como antes, me confiesa: “I feel like your film work is stronger and easier for me to handle.”

O sea que era eso. El trabajo analógico tenía más fuerza.  Cuanto más lo pienso más me convenzo de que ha dado justo en el clavo. Se puede desaprender la fotografía? Damos por sentado que cada año que pasa seremos mejores fotógrafos, como si esto fueran los trienios de los funcionarios.  Si encima tenemos mejor equipo y más juguetes, ya es la leche. Nos ha pillado una especie de síndrome de turistas japoneses. Mucho, muy barato y muy deprisa nunca ha sido la fórmula del éxito. Sobre todo si por el camino nos saltamos -por aquello de la prisa- algo tan importante como mirar. Algo que el funcionamiento lento de la CamboWide te obligaba a hacer quisieras o no.

Luego vendrán con que critico el digital y bla bla.  Yo no critico nada, pero nos hemos pegado un empacho del copón en cuatro días, y estas cosas pasan factura. Yo ya he avisado


Consejos para novatos: el ritmo en la composición

septiembre 24, 2010

De entre  mis últimos trabajos, ésta foto me ha llamado poderosamente la atención por algún extraño motivo. Tras un riguroso examen de la imagen, resulta evidente que su interés radica en la impecable composición. Moraleja: si quereis dotar a vuestras imágenes de fuerza teneis que procurar crear un ritmo visual que atraiga la atención del espectador. La repetición de formas geométricas es un recurso inestimable para conseguir fotos interesantes por aburrido que sea el tema. Así conseguireis resultados de auténtico profesional!