El empacho digital again

octubre 5, 2010

Puede una cámara condicionar la manera en que tomamos fotos?. Hace muchos  años me gasté lo que no está escrito en la mejor máquina que jamás he tenido, una Cambo Wide con chasis Horseman de 6×12. Una verdadera maravilla. Como dicen los pardillos “hacía unas fotos estupendas”

Como toda historia de amor, esta también tuvo su final. Con la llegada del digital la Cambo se retiró discretamente a un armario, junto con las Hasselblad.  Por aquel entonces yo ya tenía un contrato con una agencia de stock llamada Panoramic Images y todo iba como la seda. No hay problema, pensé. El digital ofrece un sinfín de recursos impensables hasta el momento. Stitching, HDR, Photoshop…  Quién quiere seguir con el rollo de los carretes, la incertidumbre y la mugre analógica? Un amor se va y otro lo sustituye. Todo perfecto.

Perfecto hasta que detecto en mi editor cierta desidia, cierta falta de entusiasmo. Ya no es como antes, me confiesa: “I feel like your film work is stronger and easier for me to handle.”

O sea que era eso. El trabajo analógico tenía más fuerza.  Cuanto más lo pienso más me convenzo de que ha dado justo en el clavo. Se puede desaprender la fotografía? Damos por sentado que cada año que pasa seremos mejores fotógrafos, como si esto fueran los trienios de los funcionarios.  Si encima tenemos mejor equipo y más juguetes, ya es la leche. Nos ha pillado una especie de síndrome de turistas japoneses. Mucho, muy barato y muy deprisa nunca ha sido la fórmula del éxito. Sobre todo si por el camino nos saltamos -por aquello de la prisa- algo tan importante como mirar. Algo que el funcionamiento lento de la CamboWide te obligaba a hacer quisieras o no.

Luego vendrán con que critico el digital y bla bla.  Yo no critico nada, pero nos hemos pegado un empacho del copón en cuatro días, y estas cosas pasan factura. Yo ya he avisado


Hasta dónde se puede ampliar una foto con la Canon 5D ?

agosto 31, 2010

Como vuelta de vacaciones vamos a plantear un problema de matemáticas basado en un caso real: Un cliente me pide una composición de 3 fotos para decorar la fachada de la fábrica. Cada imagen deberá ser de 4×4 metros, de manera que decido tirar con la 5D y luego inflar el archivo a lo bestia. En un universo paralelo ideal lo haríamos con un respaldo PhaseOne del copón, pero nuestro universo no es ni paralelo, ni ideal. Empezamos por hacer las fotos y luego ya veremos.

Considerando que vamos a imprimir a 150 dpi, necesitamos inflar el archivo original a 23.000 pixels de ancho por 15.000 de alto. (!) Parece un poco excesivo, de modo que rebajamos los planteamientos: Imprimiremos a 80 dpi, con lo que “sólo” inflamos la foto a poco más del doble. La única duda es: se verá bien una foto a 80 dpi? Respuesta: se ve cojonuda.

La moraleja,  puedes hacer lo que te dé la gana y pasarte todas las normas por el forro, no pasa nada, don’t worry, be happy.