Sobre el amor a primera vista

junio 30, 2010

Es curioso observar cómo se aficionaron a la fotografía todos aquellos que lo hicieron antes de que ésta se convirtiera en un deporte de masas. Cuando hacer fotos por la calle era raro, y ya no digamos tener un laboratorio montado en casa. En muchos de los casos el sujeto asiste a la ceremonia iniciática de la luz roja por casualidad, en casa de un amigo, en la escuela, donde sea, y siente una epifanía, un flechazo, un amor a primera vista instantáneo y total. Hay que reconocer que como ritual, el de la imagen latente surgiendo de la nada en la penumbra del laboratorio lo tiene todo: la puesta en escena, la magia, el misterio.

Toda esa mística, toda esa simbología y esos mitos, es lo que hemos perdido por el camino a cambio de la rapidez y la facilidad. A los que tenemos una edad no hace falta pincharnos mucho para que empecemos de nuevo con la historia de cómo nos enamoramos de la fotografía, del papel negra, del Rodinal, del Tri-X forzado, de la ampliadora Carranza comprada a plazos, del olor a vinagre, de las tardes a oscuras oyendo la radio. No soy muy amante de la nostalgia ni del antes era mejor, ni nada de eso, pero en este punto hay que reconocer que hemos sustituido todo un sistema de referentes por… nada. Qué historias contarán los fotógrafos dentro de diez o veinte años para explicar cómo se iniciaron? Hay varias opciones:

  • “Fui a comprar un microondas y encontré una cámara de oferta en el MediaMarkt. Era una antigualla, y al cabo de poco la cambié por otra con tecnología DIAC (*)”
  • “Estaba en casa de un amigo y con el photoshop le puso a su novia el cuerpo de Scarlett Johansson. Fue genial”
  • “Cada día le hacía una foto al coche con el móvil para recordar dónde lo tenía aparcado. Un día las colgué en flickr y al cabo de un mes tenía 2 millones de visitas. La serie fue un éxito fenomenal en Arles y yo me he dejado crecer una coleta.

(*) Decisive Instant Automatic Capture


Ya está aquí el mosquito tigre

junio 22, 2010

Ayer maté esta cosa en la terraza de casa y se fue de cabeza al escáner. No hagais mucho caso del lío de las patas.  Mis modales con los mosquitos pueden ser un tanto violentos. Me caen mal.

ACTUALIZACIÓN: me dice una experta que de tigre nada. En fín, luce vistoso de todos modos.


Canon firmware update: ahora con Windows Vista

junio 17, 2010

Canon y Microsoft están trabajando en un proyecto para dotar a las nuevas cámaras con un revolucionario sistema operativo basado en Windows Vista. Hemos tenido acceso a algunos pantallazos de muestra, como el que da la bienvenida en las cámaras del segmento aficionado:

Este software introduce un concepto revolucionario: las cámaras con pantalla azul de la muerte, pero permitirá ahorrarle al mundo millones de fotos tediosas e irrelevantes:

Y por último, una herramienta que puede ser muy útil para el sufrido conjunto de los fotógrafos profesionales. Para que sea eficaz deberá implantarse en todas las cámaras por Real Decreto, pero la ministra Sinde ya ha demostrado que estas cosas le van un montón


Equipo básico: Un trípode muy alto, muy alto

junio 5, 2010

Todo el mundo ha visto alguna vez el lamentable espectáculo de un edificio en obras. Sacos de cemento despanzurrados, basura diversa, casetas de chapa,  y furgonetas piojosas. Nada que objetar si no fuera porque alguien te ha pedido que fotografies precisamente ese edificio. Y no vale hacerse el gracioso y fotografiarlo tal cual, para eso ya se apaña el cliente sólo. Otras veces será una valla, un grupo de árboles… si algo sobra en este mundo son cosas que molesten. En estos casos conviene poder elevar nuestra cámara por encima del mundanal ruido.

La foto corresponde a las obras de un nuevo Hospital y encaja de lleno en la descripción anterior. Para stos casos llevo siempre en el coche una pértiga MRotator

El invento pesa poco, cabe en el maletero y te permite elevar la cámara hasta 6 ó 7 metros, ahora no me acuerdo. A mí me ha salvado la vida unas cuantas veces. Eso sí, que no haga viento porque si no, la cosa se complica

Sólo hay un pequeño problema: tú no puedes subir arriba. Para eso existe un invento genial, el Phottix Hero

Un pequeño transmisor inalámbrico que envía la señal de vídeo de la cámara y actúa a su vez como disparador.

Tiene un alcance de unos 100 metros. Una pantallita te permite ver lo que está pasando, enfocar y disparar. Creo que hace más cosas, pero no estoy muy seguro, leer las instrucciones es de cobardes.


Más bricolaje: visor de video casero para la Canon 5D MKII

junio 1, 2010

No descubro nada nuevo si digo que las posibilidades de la 5D en vídeo son impresionantes. Sin embargo, mirar por la pantallita es poco práctico, aparte de indigno. Pagar lo que piden en Zacuto, doloroso. Para solucionar el problema sin gastar un euro he montado un visor con cajas vacías de diapositivas y una lupa vieja que corría por casa.

Lo confieso, revelo los negativos en el Fotoprix y compro la película en el Carrefour. Estoy esperando que salga un respaldo digital de marca Hacendado, que ahora mismo es lo más, para comprarlo.

Una vez hechos los agujeros correspondientes y pintado, ni rastro del delito. Sólo falta encajar la lente

Los soportes inferiores son porque lleva dos tiras de velcro en la base para fijar el invento a la cámara de manera rápida. (Soy un fanático del Velcro) Con esto creía que la cosa ya estaba lista, pero hay que tener la precaución de comprobar la distancia de enfoque de la lupa antes de empezar. Yo no lo hice, de modo que al probarla comprobé que tenía un cacharro miope, y tuve que someterlo a un alargamiento

Tras la operación la cosa quedó así. Con el aumento de peso el Velcro ya no aguantaba, de modo que le tuve que poner un soporte metálico.

Es un soporte descartado de un armario de IKEA. Permite usar sin problemas la zapata de Manfrotto y es muy rápido de usar.

El interior está forrado con terciopelo negro para evitar reflejos

Al final la cosa ha quedado un poco aparatosa, pero es práctico y elegante.

Se me olvidaba. el ocular de goma pertenece a una vieja cámara de video fuera de uso y está fijado al cristal usando el cuello de un bote de pastillas de homeopatía. Para que luego digan que no sirve para nada.

Si teneis la precaución de conseguir una lupa con una distancia más corta conseguiréis  un visor más discreto y manejable. A mí me dio pereza volver atrás y seguí con el proyecto pese a los fallos, pero no es obligatorio ser tan cenutrio.

Coste final estimado del invento: un Euro, por decir algo.