Hoy me han vuelto a llamar de DeltaSky Magazine para un nuevo reportaje, de modo que toca preparar el equipo. En un post anterior alguien me preguntaba si no era un coñazo ir cargado con toda la iluminación. En general cuando se habla de reportaje se piensa en luz disponible o, como mucho, un flash en la cámara, pero cada cual es como es, y a mí me educaron así. Bromas aparte, sí que es un coñazo, pero los resultados valen la pena, al menos para mí. Lo cierto es que el tipo de trabajo que hago para Delta implica mucho retrato y foto de interiores, y no está de más cuidar un poco los detalles.
como puede verse, cabe todo en una mochila LowePro de tamaño normal. En la tapa van las tarjetas, el portátil y accesorios varios. (Las Pilas !!!)
Tampoco es el equipo ideal si hay que andar mucho, pero no es obligatorio llevarlo todo el día en la espalda. Luego hay que añadir el trípode, uno o dos pies enanos y uno o dos paraguas enanos, que van en la misma bolsa.
Queda un poco hombre-orquesta, y la verdad es que impresiona bastante cuamdo empiezas a sacar cosas y montas el tingladillo, pero tampoco está mal imponer un poco de respeto.