No he podido resistirme

diciembre 30, 2010

El amigo Francesc Vera me ha dado la pista de ACQUINE, una web que puntúa las fotos de manera más precisa que la maquinita del post anterior. Recórcholis! He dejado a un lado el cierre de la contabilidad del año para ver someter a su criterio un par de retratos del calendario de la Residencia de Ancianos del Padre Gomes.

Notable bajo. Un poco decepcionante, esperaba más. De todos modos, esta foto no es más que una mala copia, de modo que vamos a los orígenes. Consultemos de nuevo al oráculo:

Zas en toda la boca! El tan cacareado Piero della Francesca saca una nota digna de un pastillero de los que salen en Callejeros! Vamos a ver si acertamos con los gustos de la maquinita. Seguimos con otra foto del calendario:

Toma ya! Un sobresaliente como la copa de un pino! De todos modos, como no me fío, voy a hacer una última prueba. Le meteremos la foto que lo está petando en todos los powerpoints del momento

Un suspenso? Qué clase de burla es esta? Definitivamente el invento es un truño. Se les ve el plumero. Mucho sistema de zonas, mucho retrato introspectivo, mucho artista de medio pelo con pretensiones. Algún día hablaremos de las normas para hacer una foto que no guste a nadie pero que te catapulte al estrellato y a la élite artística mundial. Hoy no, que casi es fin de año y este post ha sido un arrebato.

Los editores gráficos pueden seguir respirando tranquilos. Feliz año!


Instrucciones para montar un mueble de Ikea

diciembre 21, 2010

Ya he comentado alguna vez mi desconcierto a la hora de enfrentarme a una exposición de fotografía “Artística”. así con mayúsculas. Seguramente el problema radica en que nunca me leo los panfletos hasta que es demasiado tarde. En este sentido, visitar una exposición es como montar un mueble de IKEA, no puedes pretender entenderlas si no te lees primero el papelito. Yo nunca leo las instrucciones, al menos de entrada, y así me va. Ayer me ocurrió exactamente esto en la exposición de Bruno Serralongue, en la Virreina.

Bruno Serralongue

De entrada las fotografías me recordaron las fotos que hace mi cuñado cuando va de vacaciones,. No obstante, las ampliaciones eran grandes, y estaban muy bien enmarcadas, quiero decir que la puesta en escena sugería que había algo que se me estaba escapando. Soy consciente de mis limitaciones en cuestiones de arte, de modo que me dí por vencido y me leí las instrucciones. Mi ansia de aprender no conoce límites.

El conocimiento es poder. Ahora, el sentido de la muestra se me reveló de manera diáfana. Resultó que el señor este leía una noticia en el diario, acudía como un mirón más al lugar de los hechos  y hacía una foto. La noticia había pasado ya, y por tanto, lo único que fotografiaba esta buena persona era una calle, un edificio, un solar donde había pasado algo. Todo muy frío, muy objetivo y muy cool. El resultado son imágenes que tienen un interés muy limitado, tendente a cero. Imposible saber que esa es justamente la idea si no te lees las instrucciones, de modo que me sentí aliviado al ver que si no le veía el encanto a la cosa no era debido a mi falta de sensibilidad. Si lo entendí bien, hacer la foto de un suceso interesante, es considerado foto de prensa, pero hacerla un día después, cuando ya no pasa nada y no hay nada que ver, sería ya cosa artística. Eso por hacer un resumen más o menos comprensible para los que seais un poco lerdos. Según el director de la Virreina,  las fotos «son un instrumento más de participación en la sociedad global”. Suena bien, y no significa nada, lo que demuestra que este señor no tiene el cargo que tiene porque sí.  También  se nos explica que el artista se pagaba él mismo los viajes a los sitios. Curioso dato que no sé si aporta algo o no, pero a estas alturas mi desconcierto ya es máximo y no estoy para sutilezas.

Ahora en serio, yo no entiendo de estas cosas, pero seguro que se trata de una exposición muy interesante.


Cómo saber hasta dónde debes humillarte

diciembre 9, 2010

Esta es la gran incógnita que debe resolver todo fotógrafo. No es una cuestión menor, porque de dónde pongas el listón va a depender tu cotización en el mercado y por tanto, tu posición en la cadena alimenticia.  No hay consejos mágicos para esto. La única regla es cobrar tan caro como puedas por tus servicios, que ya se encargará el mercado de ponerte en tu sitio. Esta regla es universal, y la aplica todo el mundo sin excepción, desde Emilio Botín a las prostitutas de rotonda. Alguien podrá objetar que a ciertos personajes (llámense Botín, Alierta, o Soprano)  el mercado les trae al fresco porque se rigen por otras reglas. Cierto, por eso nos vamos a limitar a nuestro pequeño y modesto mundo de  humildes fotógrafos.

Nos han comido el coco con lo de la autoestima, y para ciertas cosas la dignidad conviene dejarla en casa. Por eso cuando el cliente te dice que ha usado tu presupuesto para su higiene íntima y que lo que hay es lo que hay, te quedas un poco sin saber qué cara poner. Es evidente que quieres aceptar el trabajo, y también es evidente que el cliente no te va a pagar más, de modo que tienes varias opciones, todas malas:

  • Arrastrarte de manera inmunda y aceptar sin rechistar. Ten por seguro que vas a tener problemas sin cuento, y que el próximo trabajo lo vas a hacer por la mitad de éste.
  • Improvisar una excusa rocambolesca que justifique que aceptes hacer el trabajo por la cuarta parte de lo que pedías, que ya era justito. Nadie se lo va a creer, pero tu cliente pasará un buen rato contigo, y eso siempre se agradece. En el próximo trabajo se aplica lo mismo que en el punto anterior
  • Decirle que por ese precio no le puedes hacer el trabajo. Si le interesas en serio te considerará un profesional, ganarás su estima y admiración, en adelante vuestra relación será larga y fructífera y pagará gustoso y satisfecho lo que le pidas. A veces alguiien se descuelga con una historia de este tipo. No los creais. Eso le ha sucedido en sueños, pero a cierta edad la frontera entre el sueño y la realidad se vuelve confusa. Volviendo al mundo real, pederás un cliente, pero que ya estaba maleado. Que se lo quede otro. El tiempo que te va a dejar libre lo puedes dedicar a buscar otro cliente, o a escribir un blog o a cortarte las uñas de los pies.

Reconozco que he aplicado el método 3 en algunas ocasiones. Hace poco me llamaron de una revista mexicana para encargarme unos retratos. La tarifa era de chiste. Consciente de que el nivel de vida es diferente (aunque no tanto) escribí un correo de la manera más cortés  y educada posible proponiendo un acuerdo de aquellos de “ni pa ti ni pa mi” . Ni siquiera recibí respuesta. Esta es la prueba infalible de que has hecho bien. Trabajar con gente zafia y sin educación siempre es desagradable, y es seguro que te van a crear problemas. Además, las cantidades son tan irrisorias que te sale barato el arrebato de orgullo. Más te gastarías en el psicoanalista, y ni siquiera está demostrado que funcione


La mirada del artista

noviembre 27, 2010

Aprovechando que mis múltiples negocios me han llevado a Tarragona, he decidido cogerme un par de horas libres y visitar algunas exposiciones del festival SCAN. De vez en cuando también conviene cultivar el espíritu, no todo va a ser amasar dinero. Para hacerlo más fácil, la exposición de Ricky Dávila está en el puerto, justo donde estoy trabajando, de modo que dejamos de lado las finanzas y nos sumergimos de lleno en la Cultura.

Cuando uno entra en una exposición hay que mirar las obras expuestas con una atención especial. Son obras de arte y, por tanto, hay que tener los sentidos alerta para captar lo que el artista nos quiere comunicar. Que no es como cuando tu cuñado te pasa las fotos de su viaje a Canarias, que eso no es arte. La primera pista es que tu cuñado hace fotos de cosas bonitas, y un artista, por lo general, de sitios feos (así por simplificar) Eso sí, detrás de cada foto hay una intención. Si vemos un paisaje movido porque la foto está tirada desde el coche no vale decir aquello de “yo también hice muchas de esas este verano”. Pues no, listo, no va así la cosa. Tú no estás aquí para eso. Tu función es intentar captar lo que te están explicando. Entender, si eres capaz, la mirada del artista. Este es el concepto principal, y donde empezamos a navegar. Esta mirada, hay que tenerla entrenada para ver cosas donde los demás no las ven? Porqué una foto es arte y otra no? Empecemos por esta foto de un almacén frigorífico lleno de Kiwis.

Yo hice una foto muy similar hace un tiempo, aunque mi punto de vista fuera mucho más prosaico. El sitio está bajo cero,  y yo estaba trabajando con prisas como siempre, de modo que tengo excusa si digo que no le vi la cosa artística por ningún lado. Aparte el hecho de que el cliente, que es el que manda, no está para sutilezas.

Resulta evidente la diferencia. Una foto es arte y la otra simple comercio. Como guía orientativa nos puede servir el blanco y negro, que ya de entrada es una garantía, pero no es tan fácil la cosa. Caso aparte son los retratos, magníficos ellos.

Un personaje que mira a la cámara sin más artificio. Cualquiera de estas fotos podría ser una foto de carnet, o una de esas que la gente pone en el perfil de facebook,  y en cambio están enmarcadas en la pared. Es evidente que hay algo más. Se trata de retratos profundos, de esos en que se ve el alma del retratado. Una  pista para saber que estamos ante un retrato profundo es que  son en blanco y negro, la gente es poco agraciada y están serios. Lo interesante  del caso es que yo suelo hacer justo lo contrario cuando me dejan suelto. A mí me va la cosa falsa, frívola y superficial, pero claro, yo ni soy ni me considero un artista. Yo sólo soy un fotógrafo.

Pese a todo, la exposición me pareció magnífica. Todo el mundo conoce el trabajo de Ricky Dávila y gente más preparada que yo ha hecho la glosa, de modo que no es ese el objetivo de hoy. Lo que a mí me trae de cabeza es lo de distinguir el arte de lo que a nivel legal denominan “mera fotografía”. O sea, una mierdafoto que si alguien te la fusila no puedes quejarte porque no es arte. Ya veis que la cosa es seria.

Con estos precedentes, no es de extrañar que  la exposición me generase inquietudes extrañas. Lo que me preocupó un poco fue que las fotos que más me impresionaron fueron justamente las que salen en los catálogos y los carteles.

Me gustaron porque ya las había visto antes, y eso me ha condicionado? Eso sería como decir que no tengo criterio propio.  O por el contrario, me gustaron porque son las mejores, y por eso están en los carteles, y por tanto sí que tengo criterio? Muchas dudas y pocas respuestas.

Ya ven si da de sí ir a ver una exposición.


Los secretos de la estenopeica panorámica

noviembre 16, 2010

En un post anterior, me preguntaban si la panorámica 6×17 era simplemente lo que parecía o tenía más secretos. No hay secreto. Cuanto mejor, más usable y más perfecta sea tu cámara, mejores resultados obtendrás. El único secreto consiste en hacer las cosas bien, y para que se vea, ahí van los puntos claves a tener en cuenta cuando construyes tu cámara:

Precipitación. Esta cámara la hice en un arrebato con lo primero que pillé por casa. Por tanto, sus dimensiones no acaban de ser las que deberían y los acabados dejan mucho que desear. Usé tablero de madera del gordo, mucha masilla NURAL,  restos de parquet y ni se sabe qué mas porquerías. No lo hagáis. En mi caso tiene un pase, porque soy así. Si vais a hacer una cámara, o un huevo frito, aseguraros de que teneis todos los ingredientes antes de empezar.

Flexibilidad. Me gusta poder tirar a 1/2 segundo sin trepidaciones ni movimientos de cámara.  Te permite hacer incluso retratos, si tienes suerte y el modelo se comporta.

Por lo tanto, lo de poner-quitar un cartoncito para tapar el estenopo no acaba de convencerme, aparte de que es un poco chusco. Por eso me inventé un disparador hecho con un muelle de bolígrafo y un trozo de plástico fijado con un tornillo.

Quedó super chapucero, luego lo he ido refinando, como podéis ver. El sistema funciona de miedo. El tubito protector/embellecedor es un trozo de tubería de riego por goteo. El  disparador va fijado con un soporte de cable eléctrico. Como veis hay una pieza de madera que encaja a medida. Los ingredientes: medio euro. La cara que pone la gente cuando le das al botón, no tiene precio.

Usabilidad. Cargar y descargar la película ha de ser factible a plena luz del día. En este caso monté unos tornillos para fijar la película y unos rodillos de cobre que la mantienen tensa.

Para arrastrar el rollo corté la punta de un destornillador -costó un huevo- y lo encajé en un trozo de pasador de plástico que encontré por ahí. Funciona

Todo el tinglado va montado en la tapa para que sea más fácil y accesible

Accesorios. Una mirilla de puerta convenientemente cacheada con cinta negra da una imagen bastante aproximada de lo que vamos a fotografiar y nos permite no ir a ciegas.  Sobre todo combinada con el nivel de burbuja situado en la parte superior.

No se ve en la foto, pero fijar en la base una zapata rápida Manfrotto te permite fijar la cámara al trípode sin problemas

No os privéis de nada que es barato: Una ventanilla en la parte trasera os irá de miedo para saber en qué fotograma debes detenerte a la hora de pasar la película:

Distorsión y viñetas. Hay gente a la que le gusta que se vea la imagen supercutre. Incluso hay aplicaciones en el Iphone y presets de Lightroom para simular que tu óptica es un culo de vaso de plástico. Al parecer da un toque artístico a la cosa. En mi caso intento justamente evitar eso. Una imagen de 6×17 cm quedaría deformada y viñeteada si no ponemos remedio. Por eso el soporte de la película es curvado, para que TODA la imagen esté a la misma distancia del estenopo y tengamos un resultado consistente en todo el negativo.

Una vez cargada la película, lo cierras todo a presión

Da un poco más de trabajo al montar la película, pero vale la pena. Como veis, la distorsión es muy pequeña. El viñeteo de la izquierda se debe a un fallo con el obturador que está en vías de ser arreglado:

El estenopo. O agujero, para los profanos. Esta es la madre del cordero. En este caso la distancia focal son 60 mm. Hay tablas en internet que dan el diámetro adecuado, e incluso una aplicación que te ayudará a calcularlo, pero el problema es otro. Una vez sepas que necesitas un diámetro de 0,24 mm, cómo coño lo vas a hacer? So listo? Y es más: una vez lo has hecho, como narices lo compruebas, lo mides, y decides que es el mejor agujero posible para tu máquina? Es bastante fácil, pero esto se está alargando demasiado, o sea que mejor lo dejamos para mañana. La segunda parte, aqui.


La maleta fotográfica y las Leyes de Newton

noviembre 6, 2010

Cuando te haces fotógrafo firmas un contrato de por vida con la maleta. Vas a pasar con ella muchas horas, o sea que más vale que os lleveis bien Cuando Dios hizo el mundo, se aseguró de que todo el mundo quedase puteado a conciencia. Eso fue en el 4004 antes de Cristo, un 22 de octubre por la tarde, de modo que aún no había fotógrafos y pudimos pasar desapercibidos. 6000 años después, un pelota de su oficina le avisó de que había unos tipos que se la pasaban en grande con el cuento de las fotos, ganando dinero a espuertas y fornicando a destajo. Entonces Dios inventó la maleta para recordarnos que somos polvo y al polvo hemos de volver.  Yo compré una Rowi a finales de los 80 hace mucho tiempo, que fue la mejor maleta jamás inventada por el hombre. Grande, cómoda, a prueba de bomba. La paseé durante casi 20 años por todos los sitios imaginables, le pasó de todo, incluso una vez se meó un perro dentro, en fín recuerdos entrañables todos.

Para la foto de paisaje tenía una LowePro primitiva, pero resultona. Podía llevar la CamboWide y la Hasselblad con todos los avíos. Eso fue antes de que un amigo formulara su tesis: “si hay que alejarse del coche, la foto no vale la pena”.

Pero llega un día en que toda relación tiene que acabar. Los clientes empezaban a mirar con cierto asco aquella cosa informe de color indefinido y olor indefinible. Las cremalleras rotas, los cantos mordidos, la correa a pedazos… todo indicaba que le había llegado el retiro. Por otro lado, llevar 14 Kg de peso con un solo hombro me estaba dejando como una alcayata. Pensé en ponerme una PowerBalance, pero el color no hacía juego, de modo que cedí la maleta a la ciencia, a un laboratorio de microbiología para que los becarios hicieran prácticas, y me decidí a buscar algo más moderno, más ergonómico, que dicen ahora. La elegida fue una Lowe Pro más moderna:

En cuanto la llené y me la eché a la espalda quedó claro que la cosa no iba a funcionar. Para reportaje quedaba claro que no servía, a menos que tuvieras brazos en la espalda, y una vez llena tenía la consistencia y densidad de una estrella de neutrones.

El hueco que dejaba la Rowi iba a necesitar de dos maletas para llenarse. Me decidí por una LowePro sling Shot 350

Lo primero que hice fue cortarle varias docenas de tiras y enganches que tenía por todos lados. Teóricamente pesa menos y se puede llevar el equipo básico bastante bien

A pesar de tanta ergonomía y tanto rollo, no me acabo de sentir cómodo. Se me clavan las tiras, se me corta el riego sanguíneo en las extremidades y el cerebro y se me obstruye la válvula pilórica. Una razón podría ser la Ley de la Gravitación Universal de Newton, que establece que la fuerza que ejerce una partícula puntual con masa m1 sobre otra con masa m2 es directamente proporcional al producto de las masas, e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa. Expresado en cristiano: que en cuanto la llenas pesa como un muerto. Otra razón podría ser que a estas alturas ya me toca francamente las narices lo de la maletita, por muy ergonómica y muy Goretex que sea. Tras muchos años de estudio, mi conclusión es clara: La maleta que menos pesa es la que lleva otro. A partir de cierta edad,no es digno ni saludable eso de ir cargado como un mulo; por consiguiente, he decidido declararme “fotógrafo ni-ni” O sea, que ni puedo ni quiero llevar más la jodida maleta. A ver si en la Generalitat se dan por aludidos me envían a un inútil de esos para cargar con el equipo. Ya que lo voy a pagar, al menos que sirvan para algo.

Si cuela, cuela. Cosas más raras se han visto.


Alguna vez tenía que ser

octubre 16, 2010

Ya era un clásico lo de volar siempre con mal tiempo. Esta vez, y creo que es la primera ocasión en años, hemos podido volar con un sol radiante.

Hace poco me preguntaban sobre el método que uso para  hacer fotos aéreas, y es que es de lo más sencillo: abres la puerta, te asomas y disparas.  Para acabar con las discusiones, un vídeo:

[flv:http://fotosiqui.files.wordpress.com/2010/10/101015_236.jpgwp-content/uploads/aeri2.flv 460 310]


Consejos para novatos: el ritmo en la composición

septiembre 24, 2010

De entre  mis últimos trabajos, ésta foto me ha llamado poderosamente la atención por algún extraño motivo. Tras un riguroso examen de la imagen, resulta evidente que su interés radica en la impecable composición. Moraleja: si quereis dotar a vuestras imágenes de fuerza teneis que procurar crear un ritmo visual que atraiga la atención del espectador. La repetición de formas geométricas es un recurso inestimable para conseguir fotos interesantes por aburrido que sea el tema. Así conseguireis resultados de auténtico profesional!


Spain is different

septiembre 15, 2010

Me encantan los documentales de bichos. Se pueden extraer enseñanzas muy útiles para la vida moderna. Por ejemplo, existen bacterias capaces de vivir en condiciones extremas de presión, temperatura, ausencia de oxígeno, y cuantas putadas se os puedan ocurrir. Evidentemente, no puedo evitar sentirme identificado con los bichos esos . Yo soy fotógrafo y vivo en España, o sea que puedo entenderlas, sé de qué va la cosa. Si esto no es un entorno hostil que venga dios y lo vea.

Según el último informe, España ha caído 9 puestos en el Indice de Competitividad Global. Pocos me parecen. España se sitúa entre los países donde se necesitan más días empezar un negocio, estamos en camino de recortar one more time la ya de por sí escasa inversión en investigación, y tenemos uno de los ADSL más caros de Europa, y uno de los más lentos del mundo, a la altura de Ghana y Mongolia.

Ahora, para acabarlo de arreglar, los mandamases de Telefonica, esos Capitanes de la Industria, esos Titanes del Comercio, esos Genios de la Finanzas, han decidido cargarse Internet para rapiñar un poco más de dinerillo por el conocido método Tony Soprano. No es una manera de hablar, es literal. Fue bello mientras duró.

Es urgente que alguien invente ya el Photoshop MundoReal TM. Se hace un buen tajo en los Pirineos, nos olvidamos de Europa, y nos acoplamos a Africa.

Se acabó pagar impuestos, ponerse el casco y fingir que somos gente normal. Se abren nuevas vías de negocio. Por lo menos que podamos competir en igualdad de condiciones y algún día podamos ser los primeros en algo.


Nuevo reportaje para Delta Sky Magazine

septiembre 9, 2010

La portada se la encargan a  otro. A mí me toca el relleno habitual: restaurantes, bares, y eso que le llaman ocio. Esta vez de Barcelona.

Con el cuento del reportaje he descubierto un bar fantástico: el Marsella, en la calle Sant Pau. Al parecer es un clásico, todo el mundo lo conocía, pero tanto trabajar lo convierte a uno en un  ignorante de las cosas de la vida.


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