En su ponencia del sábado, Albert Buendía dijo un montón de cosas interesantes en los 20 minutos de que dispuso. Pero nuestra existencia es breve, y está llena de ruido y furia, de modo que me centraré solamente en una frase que me parece clarividente: “Los pintores nos llevan muchos años de ventaja”. La gente que cree que el Photoshop es un invento moderno deberían reflexionar un momento. Cuando Velázquez pinta a Felipe IV está haciendo algo que hacemos nosotros a menudo, pero con pinceles y para clientes VIP. Esa es la única diferencia. El cliente ha de quedar contento igual, seguramente le metían prisas igual, lo que seguro que no le decían era aquello de: “sácame guapo” . Examinemos el retrato con atención.

Lo que se dice favorecido, no está. El pintor tiene en sus manos la posibilidad de pintarlo de manera que parezca menos memo, pero no lo hace. Porqué? Misterio. Otro ejemplo del mismo pintor, el retrato de Inocencio X

No es por faltar, posiblemente fuera una bellísima persona y el retrato no le haga justicia. Pero si era la mitad de hideputa de lo que aparenta, hay que tenerlos cuadrados para entregarle el trabajo y encima, pretender cobrar. Observemos ahora este retrato del Cardenal Tavera, de El Greco.

Te imaginas la cara del cliente cuando le enseñas eso? En este caso no hubo problema, porque el susodicho ya estaba muerto cuando se hizo el cuadro. Tal vez tuviera esa jeta cuando aún vivía, tal vez El Greco tuviera cuentas pendientes con el individuo, no lo sabemos. En todo caso, no es la foto que pondrías en tu perfil del facebook.
Hemos de recordar de nuevo que el pintor tiene en sus manos la posibilidad de falsear y dulcificar el retrato tanto como quiera. Sin embargo, cada retrato es una radiografía despiadada que no nos ahorra un detalle por sórdido que sea. No habíamos quedado en que la fotografía tenía el monopolio de la realidad? Cabe destacar también la valentía del interfecto que acepta sin rechistar una imagen que lo hace aparecer como un idiota o un cabronazo integral. Pudiera ser que los poderosos en esos tiempos tuviera menos manias que los de ahora, pero por lo que yo sé, este tipo de personal no se ha distinguido nunca por su tolerancia y espíritu deportivo. Qué sucede hoy día? Están los mandamases por la labor de pasar a la posteridad con cara de haber desayunado bebés crudos? Me temo que no. Hoy día resulta impensable un retrato como los anteriores, que enseñe tan a las claras lo imbécil o lo mala persona que eres. No tiene nada que ver con que exista o no Photoshop. La cuestión es otra. Qué hemos hecho mal? Tenían antaño los pintores una autoridad que los fotógrafos no tendremos jamás? O es que nos estamos volviendo todos más gilipollas cada día que pasa?
La respuesta, en el próximo post, que esto va para largo.
Escrito por Siqui Sanchez 

Toma ya! Un sobresaliente como la copa de un pino! De todos modos, como no me fío, voy a hacer una última prueba. Le meteremos la foto que lo está petando en todos los powerpoints del momento







A pesar de tanta ergonomía y tanto rollo, no me acabo de sentir cómodo. Se me clavan las tiras, se me corta el riego sanguíneo en las extremidades y el cerebro y se me obstruye la válvula pilórica. Una razón podría ser la Ley de la Gravitación Universal de Newton, que establece que la fuerza que ejerce una partícula puntual con masa m1 sobre otra con masa m2 es directamente proporcional al producto de las masas, e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa. Expresado en cristiano: que en cuanto la llenas pesa como un muerto. Otra razón podría ser que a estas alturas ya me toca francamente las narices lo de la maletita, por muy ergonómica y muy Goretex que sea. Tras muchos años de estudio, mi conclusión es clara: La maleta que menos pesa es la que lleva otro. A partir de cierta edad,no es digno ni saludable eso de ir cargado como un mulo; por consiguiente, he decidido declararme “fotógrafo ni-ni” O sea, que ni puedo ni quiero llevar más la jodida maleta. A ver si en la Generalitat se dan por aludidos me envían a
Como toda historia de amor, esta también tuvo su final. Con la llegada del digital la Cambo se retiró discretamente a un armario, junto con las Hasselblad. Por aquel entonces yo ya tenía un contrato con una agencia de stock llamada Panoramic Images y todo iba como la seda. No hay problema, pensé. El digital ofrece un sinfín de recursos impensables hasta el momento. Stitching, HDR, Photoshop… Quién quiere seguir con el rollo de los carretes, la incertidumbre y la mugre analógica? Un amor se va y otro lo sustituye. Todo perfecto.








