Hace unos días monté un zone plate en la Canon 5D MKII para ver qué tal iba la cosa. Ya lo había probado con la cámara Franka y el resultado me gusta.

La ventaja del Zone Plate sobre el Pinhole es que permite hacer fotos muy rápidas, con lo que casi no necesitas el trípode y puedes fotografiar personas o animales. Como soy vago por naturaleza se me ocurrió que tal vez con la digital la cosa sería más sencilla: te ahorras el revelado, los carretes, el tiempo de espera, escanear la foto, la incertidumbre, y todo eso que en el fondo tiene su gracia.
Para hacer la prueba le hice un par de fotos al burro de un amigo:

El día no acompañaba, de modo que tuve que tirar a 1/4 de segundo a 1600 ISO. El jodido no se estaba quieto, por lo que me fui a por el perro.

La conclusión final es que no me gusta. La separación entre la “lente” y el sensor es de 43 mm, por lo que la distancia focal viene a ser la de un objetivo normal, y para estas cosas prefiero tener un poco más de ángulo.. O sea, que he vuelto a desmontar el invento y lo he montado en una Fujica viejuna que compré en Ebay por dos duros. Lo de los dos duros es importante, porque le he tenido que practicar un tuneado radical a la cámara para modificar la distancia focal que incluye la trepanación del espejo. Ya sé que la 5D estará caducada en cuatro días, pero de momento no entra en mis planes hacerle este tipo de cosas. Ya veremos qué tal salen las pruebas.
Escrito por Siqui Sanchez 















